¿Cómo mejorar tu autoestima? 10 claves de tu psicólogo online

¿Cómo mejorar tu autoestima? 10 claves de tu psicólogo online

La autoestima es la base que define cómo es tu situación presente. Te influye en el trabajo, en las relaciones personales, con tu familia y tus amigos. Una autoestima fuerte es fundamental para conseguir todo aquello que te propongas. Por eso, muchas personas acuden a terapia psicológica online: no son capaces de respetarse y hacer que les respeten.

Aprende a ganar autoconfianza

Sin una buena autoestima, nos vemos atrapados en la peor de las zonas de confort. Nos castigamos y no somos capaces de conseguir nada de lo que nos proponemos. Además, ni la televisión ni las redes sociales parecen ayudar, te comparan constantemente con los demás.

Siempre hay esperanza. Numerosos estudios científicos han demostrado que hay métodos fiables para mejorar tu autoestima. Ni fórmulas mágicas ni autoayuda. Resultados 100% reales y con bases teóricas y empíricas.

10 claves de tu psicólogo online para aumentar tu autoestima

Te presento 10 métodos que puedes utilizar para mejorar tu autoestima. Unos serán más afines a ti que otros, pero lo importante es que encuentres el tuyo. No existe un único camino para ganar autoconfianza. Si es cierto que cada uno actúa sobre una parte concreta de ti mismo, pero a nivel global, los resultados son los mismos.

1. Ve al origen de tu baja autoestima

¿Cómo podemos sino saber qué hay que arreglar si no sabemos qué lo ha provocado? La mayoría de los problemas tienen su origen en la infancia y/o en la adolescencia. Debemos buscar entonces aquellos momentos que hayan podido hacernos perder confianza.

Siempre ten en cuenta que aquellos eventos fueron procesados por la mente de un niño o de un adolescente: no es un cerebro adulto, por lo tanto, existirá un sesgo. Por eso, hay que analizarlo desde el momento presente.

¿Cómo podemos encontrar estos acontecimientos? Con la regla de los tres por qués. Veamos un ejemplo:

a) ¿Por qué me da miedo hablar con los hombres? Porque no me hacen ni caso.

b) ¿Por qué creo que no me hacen caso? Porque no soy una persona interesante.

c) ¿Qué me hace pensar que no soy interesante? Porque en el instituto me decían que solo decía tonterías.

Te da miedo hablar con hombres porque temes decir alguna estupidez. Parece simplista, pero realmente nuestros mayores temores lo son: se suelen formar, como he dicho, en la mente de niños y adolescentes.

2. El fracaso ya no te importa

¿Sabes cuál es el mayor enemigo de tu autoestima? La pasividad. Aunque en tu cabeza habrás respondido que eras tú mismo.

Te sientes amenazado y, en algún momento, aprendiste que la mejor solución era no hacer nada, pasar desapercibido. Sí, a muy corto plazo funciona: notas como la ansiedad baja notablemente. Esto te refuerza y repites la conducta.

¿Y a medio y largo plazo? La evitación te crea culpabilidad y ataca directamente a tu autoestima. Te sientes incapaz y cobarde. Lo vuelves a evitar, te sientes a corto plazo bien y a medio y largo plazo, aumentas la culpa y disminuyes aún más tu autoestima.

Y lo que la ciencia ya ha demostrado es que tu autoestima NO depende de tus actos. De lo que sí depende es de que meramente actúes, aunque el resultado sea negativo. Enfrentarte a las circunstancias te hace sentir capaz, que sientas que tienes control sobre tu vida y tus resultados. Tu autoestima se fortaleza cuando te enfrentas a la vida. Y eso nunca es un fracaso.

¿Y cómo me enfrento a lo que siempre evito? Es aquí donde entra en juego la disociación, el actuar como si ya fueras esa persona en la que te quieres convertir. ¿Qué haría Jesús? Bueno, casi. ¿Qué haría yo si fuera una persona llena de autoestima?

3. Céntrate en tus valores

El ser humano se mueve por metas. Son la gasolina, el combustible que nos hace seguir adelante. Pedimos deseos, nos marcamos propósitos, ascendemos: siempre buscamos alcanzar nuestros objetivos.

Pero es cierto que marcarse objetivos no lo es todo. No son sólidos, realmente son castillos en el aire. Estar lejos de una meta puede provocar ansiedad, cansancio, tristeza y desánimo. Y estos sentimientos no siempre empujan a todo el mundo a salir de la zona de confort.

Entonces, ¿en qué debo apoyarme? Es lo más fuerte que tienes, tus valores. Son los que te definen, los que dicen quién eres, tu mapa, tu esquema. Son los que marcan tu impulso, hacia dónde te diriges.

Te calzas las deportivas a las 6 de la mañana y sales a correr. Lo que te ha empujado a no seguir durmiendo, a aguantar el sueño, el frío y la lluvia son tus valores: perseverancia, superación, sacrificio, esfuerzo. A diferencia de las metas, los valores siempre te acompañan. Gracias a ellos, tu autoestima puede verse reforzada.

¿Vas a enfrentarte a un reto? Haz un listado de tus valores, escoge uno de ellos y durante un total de 120 segundos recuerda por qué este valor es importante para ti.

4. Mira tus fortalezas

Si algo nos enseña la Psicología Positiva online es que todos y cada uno de nosotros posee algo bueno. Tienes, igual que todos, puntos fuertes, que muchas veces tu baja autoestima te impide identificar.

Existen un total de 24 fortalezas personales. En cada uno de nosotros predominan una de ellas y otras se encuentran más débiles. A través del siguiente enlace encontrarás un test de la Universidad de Pensilvania para poder identificar tus fortalezas. Puedes elegir el idioma, te pide un registro gratuito previo y es algo largo, pero es, sin duda, el test de fortalezas por excelencia: Cuestionario VIA de Fortalezas Personales

Pero también hay una técnica para poder identificar tus fortalezas:

a) Piensa en cinco logros que hayas conseguido en los últimos años. Si te cuesta encontrarlos, mira tu vida desde fuera, como un espectador. ¿Qué logros ves en esa vida?

b) ¿Qué características personales positivas fueron necesarias para alcanzar esos logros? ¿Perseverancia? ¿Creatividad? ¿Liderazgo?

Cada vez que notes que tu autoestima se ve deteriorada, repasa mentalmente tu lista de fortalezas. Serán siempre el apoyo sobre el que construirás tus logros. Y son inamovibles.

5. Más razón y menos pensamientos negativos

Tenemos por un lado nuestros valores, por otro, nuestras fortalezas personales y, aun así, el pasado nos sigue influyendo, sigue apareciendo una voz en nuestro interior que nos recuerda el fracaso.

Esa voz es absolutamente irracional. Interpreta la realidad de la peor forma posible, incluso cuando hay pruebas objetivas que indican lo contrario. Es la que se basa en el miedo al abandono, al ridículo, el que se centra en tu físico.

¿Cómo vencemos esta voz y los pensamientos negativos irracionales?

Haz un autorregistro de todas aquellas situaciones de tu día a día. Apunta la situación, los pensamientos y tu reacción, así como las emociones que aparecen.

Después, ante esos pensamientos, hazte tres preguntas:

– ¿Va a ocurrir con una probabilidad del 80-100%?

– En caso de que ocurra, ¿cómo será mi vida dentro de un año?

– ¿Qué le diría a un amigo que está pasando la misma situación?

Entender la situación y los pensamientos que suelen aparecer ante ella hará que estos dejen de tener poder. Recuerda que nuestro cerebro se mueve por ahorro, por esquemas. Repite los mismos patrones ante hechos similares. De ahí que tropecemos con la misma piedra y hasta nos encariñemos con ella.

Identificar y cuestionar pensamientos negativos no es automático, al principio requiere esfuerzo. Pero si sigues practicando, al final esos pensamientos dejarán de tener poder sobre ti.

6. Acepta tus miedos

¿Aún sigues teniendo miedo? Es normal, pero te presento una estrategia llamada Aceptación y Compromiso que te ayudará a superar las creencias.

Normalmente, cuando algo te preocupa, decides evitarlo, tanto de forma conductual como en tus pensamientos. Pero la ciencia ya ha demostrado que esto no funciona, sino que le da más poder a los miedos. Además, ¿cuándo te ha funcionado realmente? Tal vez sea hora de que cambiemos la estrategia. Nada de ignorarlos, la clave está en dejar de estar unidos a ellos.

Si te afectan tanto es porque crees que tú eres tus pensamientos, y eso no es así. Les das toda la credibilidad del mundo. Por el mero hecho de pensarlos, ya existen y son reales. Pero simplemente eres un observador.

¿Te invade el miedo? Practica este proceso:

– ¿Te está bloqueando un pensamiento? No lo evites. Siente ese miedo, dale su espacio y respétalo.

– Conoce tu miedo. Ponle un nombre, unos rasgos, imagina su físico. Puedes dibujarlo.

– Ayúdate del mindfulness. Piensa en un manantial de agua que arrastra unas hojas de color marrón. Tu miedo va subido en esas hojas, el agua lo va arrastrando y alejando poco a poco de ti.

Recuerda: no funciona bloquear tus miedos, así no desaparecen. Si no puedes con el enemigo, únete a él. Conócelo, acéptalo y déjalo marchar.

7. Perdónate

Perdonar tus errores es un paso indispensable para fortalecer tu autoestima: autocompasión. Esta estrategia es bastante reciente y está dando un vuelco a la autoestima de muchas personas.

Eres el peor crítico que te vas a encontrar en esta vida. Censuras todos tus errores como si fueran el mayor de los crímenes, mientras en otras personas eres capaz de entenderlos y perdonarlos.

La autocompasión consiste en tratarte de forma empática, como tratarías a tu mejor amigo. Darte apoyo, ser comprensivo, olvidarte de la crítica y el juicio. Calmarte y reconfortarte. Es solo un error. ¿Lo intentamos de nuevo?

Lo más sencillo es eso: hablarte como hablarías a tu mejor amigo.

Cada vez que te descubras criticándote, cambia esa voz por la compasión.

8. Sé un superhéroe

El pensamiento general es que nuestro cerebro influye en nuestras emociones y nuestra postura corporal de forma unidireccional: cerebro manda y cuerpo obedece. Pero las investigaciones han demostrado que esto no es cierto del todo. Nuestro cuerpo, nuestra postura es capaz de influir en nuestro cerebro y cambiar sus pensamientos. El proceso, por tanto, es bidireccional.

Pero mejor escucha a la Dra. Amy Cuddy, quién ha desarrollado numerosas investigaciones en cuanto a las posturas de poder y de cómo estas influyen en nuestra autoestima.

9. Actívate

Normalmente, muchos de los estudios demuestran que la mayoría de las técnicas nos hace aumentar la autoestima a un relativo medio plazo. Pero ciertas técnicas, como la anterior o el deporte han demostrado ser eficaces desde el minuto uno.

Un ejercicio de al menos 30 minutos te ayudará a sentirte mejor contigo mismo y reforzará tu compromiso contigo mismo.

¿Cuál es el mejor deporte? Realmente el que más te guste, el que al acabar te haga estar pleno, pensé al esfuerzo físico.

10. No eres el ombligo del mundo

La baja autoestima no es más que un círculo vicioso. No paras de focalizar en ti todo el tiempo, en tus pensamientos, en tus sensaciones corporales. Y cuanto más te miras, más sube tu ansiedad y más baja tu autoestima.

Deja de pensar tanto en ti, céntrate en lo que hay fuera. Pero ¿por qué? Muy simple. En primer lugar, te distraes, dejas de darle vuelta a los mismos pensamientos negativos sobre ti mismo. Y, en segundo lugar, estimula un sistema biológico que todos poseemos para ayudar a los demás, lo cual nos hace sentir mejor.

Empieza a hacer más cosas por los demás. Realmente lo estás haciendo por ti.

Una buena autoestima es fruto del esfuerzo y la perseverancia. Empieza ya a poner en práctica estos métodos. Empieza a quererte como mereces.

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