Cómo controlar la misofonía: tratamiento psicológico

Cómo controlar la misofonía: tratamiento psicológico

¿Alguna vez has notado esa rabia cuando alguien mastica con la boca abierta? ¿O cuando alguien carraspea o tose? La misofonía tiene tratamiento psicológico y se puede controlar.

Este problema consiste en reaccionar de forma intensa y negativa a sonidos que para la mayoría pasan desapercibidos, es decir, hay una hipersensibilidad a estos sonidos. Las personas con misofonía sienten una alteración interna muy fuerte (irritabilidad, rabia, ansiedad…) frente a estos sonidos, teniendo la necesidad de escapar de ese lugar o bien de pedir tajantemente a la otra persona que detengan el ruido.

Qué es la misofonía

La palabra misofonía significa literalmente “odio a los sonidos”, algunos de los sonidos que provocan esta reacción son: sonidos provocados por la boca, por la respiración, por la voz, animales o incluso sonidos de ambiente repetitivos. No hay una edad concreta de aparición, pero si parece que acompaña desde la infancia en muchos casos, aparece una reacción negativa exagerada a un sonido y poco a poco se va generalizando la reacción a otros sonidos y contextos.

En la actualidad se entiende la misofonía como una alteración neurológica, de forma que las áreas del cerebro encargadas de procesar los sonidos están excesivamente conectadas con las áreas de lucha/huida ante el peligro, de forma que se entienden como peligrosos sonidos que no lo son.

Esta condición puede provocar problemas a las personas para relacionarse con desconocidos y allegados, llegando incluso a ser un problema de trabajo, de pareja o simplemente dificultar la vida cotidiana por esa necesidad de evitar estos sonidos.

Cómo controlar la misofonía

En primer lugar, normalizar y aceptar esta situación es muy importante, no es “una manía” ni “una locura” ni algo que se “cure”, es una condición a la que habrá que aprender a adaptarse. Es normal que si padeces esta problemática te sientas incomprendido ya que no se trata de una fobia, sino de una reacción automática del cuerpo y de la mente de rechazo.

Cómo controlar la misofonía siempre preocupa a quien la padece. La Terapia Cognitivo Conductual es el tratamiento psicológico más extendido para la misofonía y ayudará a afrontar las mismas situaciones de siempre, pero con herramientas y actitudes distintas, además de permitir plantear objetivos para ir poco a poco adaptándose. La terapia más comúnmente utilizada es la dirigida a desarrollar habilidades de afrontamiento de sonidos y de la vida diaria, para mejorar la tolerancia, y siempre desde el marco de la aceptación de la alteración.

Es importante que observes si tu misofonía también empeora con tu estado emocional, ya que será un indicador de que puedes mejorar mucho este aspecto, gestionando mejor el estrés, la ansiedad o la rabia. Si además acompaña a un trastorno clínico como el Trastorno Obsesivo Compulsivo, Ansiedad social, Tourette o Autismo, centres tu atención en esto último antes de que en la misofonía.

Manejar la misofonía es posible, si sientes que necesitas ayuda, es el momento de buscarla y empezar a cuidar tu salud.

Cinthya González, psicóloga experta en misofonía y acúfenos

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