Estrés: tratamientos no convencionales para reducir la ansiedad

Estrés: tratamientos no convencionales para reducir la ansiedad

Una de las causas más frecuentes de la sintomatología ansiosa es el estrés. Tratamientos convencionales ayudan a reducirlo, pero también existen otros menos convencionales que pueden sumar eficacia. Estos pequeños hábitos, fáciles y sencillos, reducen poco a poco nuestro nivel medio de estrés. De esta forma, sumado a una buena gestión emocional, podremos acabar con la ansiedad.

Síntomas de estrés

El estrés es una sensación física, mental y emocional que aparece como reacción a ciertos eventos. Es la forma que tiene nuestro cuerpo de enfrentarse a un obstáculo y prepararse para las acciones que debe llevar a cabo.

Las situaciones que detonan el estrés son muy diversas: aunque realmente debería darse en situaciones reales de amenaza, esto no siempre es así. De hecho, lo negativo del estrés es que llega a aparecer en exceso ante situaciones que no son amenazas reales.

¿Cuáles son los síntomas más frecuentes de estrés?

– Ansiedad o ataques de pánico.

– Mal humor, irritabilidad o enfados frecuentes.

– Tristeza.

– Problemas de sueño.

– Problemas con la alimentación.

– Dolores de estómago o de cabeza.

– Alteraciones cutáneas.

Estrés: tratamientos no convencionales

¿Cómo puedo reducir el estrés? ¿Es posible que viva más relajado diariamente? Reducir el estrés y acabar con la ansiedad no implica no tener días malos, pero sí manejarlos mejor. Lo que sí implica es afrontar mejor los obstáculos e impedir que nos acaben desbordando. Esto es lo que vas a lograr con los tratamientos para el estrés no convencionales.

1. Música bien alta

La música tiene un efecto directo sobre nuestras emociones. Haz una playlist con todas aquellas canciones que logren alegrarte o con las que te relajen. Ponla en los días que notes que va a haber más estrés o cuando ya estés estresado.

2. Busca tu té preferido

El té verde nos ayuda a controlar la rabia y el negro a relajarnos. Busca tu té favorito y prepárate una taza caliente.

3. Enciende una vela aromática

La lavanda tiene efectos directos sobre nuestra ansiedad. Rebaja los niveles de estrés e induce a la calma.

4. Busca el humor

La risa es uno de los mayores protectores contra la depresión y la ansiedad. Además, si ya estamos nerviosos, logra calmarnos. Busca vídeos en Instagram o YouTube que puedan inducirte al humor.

5. Escribe un diario

Pero no un diario cualquiera, un diario emocional. Te ayudará a manejar las emociones negativas y potenciar las positivas.

6. Arrímate

Busca estar cerca de las personas que quieres. Da más abrazos y haz crecer las caricias.

7. Respira

La respiración diafragmática es uno de las mejore técnicas para aliviar el estrés y la ansiedad. De hecho, es capaz de ayudar a controlar los ataques de pánico.

8. Busca naturaleza

Un paseo por el parque, una cafetería tranquila llena de plantas o una excursión te ayudará a respirar más tranquilo y poder calmarte.

9. Ejercítate

El deporte tiene efectos directos sobre nuestro nivel de ansiedad. Vete al gimnasio a quemar calorías o corre por el parque.

10. Sé creativo

La creatividad nos ayuda a desactivar nuestro parte más racional del cerebro, aquella que se dedica a darle vueltas a las mismas cosas. Busco una actividad creativa y desconecta.

El estrés y la ansiedad son fruto de malestar y sufrimiento en muchas personas. Su mal afrontamiento nos lleva a desbordarnos y reducir nuestra calidad de vida. Con pequeños hábitos y constancia serás capaz de reducir la sensación irreal de amenaza y conectar contigo mismo. Desde ahí, podrás controlar mejor lo que sientes, lo que te ocurre y lo que necesitas para estar feliz.

One Comment

  1. Pingback: Cómo controlar la misofonía: tratamiento psicológico ~ Ángel Rull

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *