Tengo miedo de mis pensamientos

Tengo miedo de mis pensamientos

¿En alguna ocasión has sentido miedo de alguna idea que ha aparecido en tu mente? Unos pensamientos que no reconoces como tuyos, que tratan de situaciones extrañas o dolorosas, que hablan de hacer daño, que te restan valor. Eso pensamientos que nos aterrorizan porque los damos como ciertos. Pensamientos que provocan desasosiego y nos generan ansiedad. ¿Pueden evitarse? ¿Debemos ignorarlos o hay que hacerles frente?

Pensamientos angustiosos

Existen pensamientos que se presentan y que nos dan miedo. Pueden hablarnos de dañar a otros, o a nosotros mismos, incluso hasta el extremo de quitarnos la vida. Intentan convencernos de que somos inútiles, de que no merecemos esto o lo otro.

Llegamos a pensar que si estas ideas se presentan con tanta fuerza y frecuencia es porque tienen que ser ciertas. Pero precisamente esta convicción es el enemigo a batir. En general, si te resistes al pensamiento, este se presenta con mayor intensidad todavía. Tú mismo le estás dando energía con tu rechazo y con tu temor.

El miedo al pensamiento hace también que no nos atrevamos a compartirlo con nadie. Tememos ser tomados por locos, creemos que nadie nos comprenderá. Pero no hablar de ello tampoco soluciona nada.

Luchar contra los pensamientos: una batalla perdida

La mente humana funciona de tal manera que, cuanto mayor sea tu esfuerzo por dejar de pensar en algo, más se presentará. Y las ideas recurrentes pueden incluso acabar desembocando en un ataque de ansiedad.

Tienes que asumir que tus pensamientos no son tú, no te definen, no identifican tus problemas reales, no prevén el futuro. En general, estas ideas no razonadas tienen que ver precisamente con nuestros miedos, no hablan acerca de hechos verdaderos.

Así, si te esfuerzas en rechazarlos, muy probablemente te verás aún más absorbido por ellos. Evitarlos, apartarse de ellos, no es una herramienta válida. No trates de eliminarlos, no intentes alejarte, ni siquiera te molestes en darles réplica o buscar argumentos para rebatirlos. Todo esto los incrementará.

La solución pasa por la aceptación

La manera de encontrar la tranquilidad mental y de evitar las situaciones que puedan acabar en un estado depresivo pasa por aceptar los pensamientos negativos. No discutas con ellos, ignóralos, no precisan de tu atención. Dar mil vueltas a esas ideas no tiene ninguna recompensa. 

El hecho de pensar que te vas a volver loco no te volverá loco. Pensar que vas a sufrir una enfermedad terrible no hará que aparezca. Que te deje tu pareja, que te despidan de tu trabajo, suspender ese examen tan importante… Aceptar los pensamientos no implica aceptar que los miedos vayan a ocurrir, sino solamente admitir que existe un pensamiento que te dice que tienes miedo.

La aceptación de la idea no quiere decir que sucederá, sólo significa que dejo de angustiarme. No me revelo contra la idea, me mantengo atento a lo que me asusta y así lograré la serenidad.

Conclusión

Recuerda: la manera más eficaz para que cese un pensamiento es, aunque pueda parecer paradójico, dejar de pretender controlarlo. Así, el pensamiento dejará de controlarte a ti. Perderá toda su fuerza. Disminuirá el estrés. La ansiedad se atenuará.

La psicología online es una opción que siempre puedes tener en consideración si necesitas apoyo a la hora de no reprimir los pensamientos que te atormentan. O para aprender a no prestarles atención, aceptarlos como lo que son y no como sentencias que vayan a suceder. Si quieres recibir ayuda para poner en práctica las pautas dadas en este texto, puedes contactar con un psicólogo aquí mismo: Contacto

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *